Archivo de la etiqueta: vocacion opus dei

Aspirante al Opus Dei


es un joven menor de edad que ha decidido, en la intimidad de su alma y de su corazón, entregarse espiritualmente a Dios, y que se encuentra en una etapa de discernimiento.

— El aspirante no tiene obligaciones ni vínculo jurídico de ningún tipo con el Opus Dei.

—Se encuentra en un periodo de santidad, de búsqueda del querer de Dios en su vida, donde quizá se presente la incertidumbre interior, por la que han pasado algunos santos.

Ya está entregado a Dios, pero debe confirmar, con sus hechos, durante estos años, que Dios le pide que realice esa entrega durante su vida en esta partecica de la Iglesia que es el Opus Dei.

—Si al finalizar este periodo de discernimiento, tanto el aspirante como los directores del Opus Dei ven que ésa es la Voluntad de Dios para su alma, puede pedir la admisión en el Opus Dei y luego, comprometerse jurídicamente cuando cumpla la mayoría de edad.

—Los directores tienen la obligación de valorar si el aspirante posee las cualidades indispensables para cumplir las obligaciones que comporta la vocación al Opus Dei, y si se está esforzando por buscar la santidad personal, según el espíritu y la ascética propios de la Obra.

— Tras la petición de admisión (“pitar”) se abre un largo periodo en el que deberá reafirmar su entrega y renovar su compromiso jurídico, año tras año, cada 19 de Marzo, hasta que se le conceda la admisión jurídica definitiva, al cabo de siete años, en una etapa en la que la muchos jóvenes responsables están acabando su carrera y planeando su matrimonio.

Vocación cristiana


Es la llamada de Dios a la santidad, a la plenitud del amor.

La vocación es universal: eso significa que la perfección, la santidad, es para todos: “sed perfectos, como mi Padre celestial es perfecto”.

  • Vocación bautismal: es la llamada que hace Dios a todos los hombres para que alcancen la santidad, por medio del Bautismo. Todos los hombres están llamados —aunque lo ignoren— al Bautismo y a la Iglesia.
  • Vocación al Opus Dei: es una determinación concreta de la vocación bautismal.
  • Voluntad de Dios: Es el Plan de Salvación de Dios, que quiere “que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”.

—Los caminos que usa Dios para manifestar su Voluntad son misteriosos, y a menudo desconcertantes: esos caminos pueden ser una luz interior, una alegría, un accidente o una enfermedad grave. En muchas de esas realidades hay que ver la mano de Dios: no en todas, porque hay cosas que Dios permite, aunque no las quiera, porque respeta la libertad del hombre.

— Jesucristo dijo en el Huerto de los Olivos: “No se haga mi voluntad, sino la tuya”. En la Cruz “se entregó a sí mismo por nuestros pecados según la voluntad de Dios” y en la oración podemos “discernir cual es la Voluntad de Dios”.

Algunos objetivos


1. Un joven entregado a Dios que desea —aspira—ser del Opus Dei cuando sea mayor de edad necesita madurez: una madurez adecuada a su edad, pero por encima de lo habitual, ya que muchos de sus compañeros y amigos de su edad sólo piensan durante esos años en divertirse. Esa madurez se debe reflejar particularmente en la seriedad con la que aborda su propia vocación y misión en la vida.

2. Su entrega a Dios, unida a la formación humana, espiritual, profesional, etc. que recibe, deben darle una autoridad moral y prestigio entre sus amigos.

3. Conviene evitar en estos comienzos de vida cristiana el voluntarismo, que produce desaliento; y ayudarle a cultivar el el optimismo y la confianza en la misericordia de Dios, ya que la santidad no consiste en cumplir metas cada vez más altas: la santidad la regala Dios con la Gracia.

4. La entrega a Dios debe llevarle a realizar un apostolado personal de amistad y confidencia, aprendiendo a tratar a sus amigos, abriéndose a todos, por muy distintas que sean sus formas de pensar; aprendiendo a hacer amistad con personas de muy diversas mentalidades. Eso requiere mucha oración, y mucho esfuerzo y dedicación por parte de la persona que le ayuda en su camino.

Debe conocer que el espíritu del Opus Dei le lleva a abrir horizontes; si se diera el caso, hay que enseñarle a no retraerse o a encerrarse, por comodidad, en un pequeño círculo de amistades, sólo con amigos con los que se entiende: el amor a Cristo le debe llevar a tratar a todos.

5. Debe fomentar todos los ideales nobles, profesionales, culturales, artísticos, políticos, deportivos: su afán de entrega a Dios y su deseo de ser del Opus Dei debe llevarle a vivir esos ideales con especial intensidad, para poner a Cristo en la cumbre de todas las actividades humanas.

6. Hay que ayudarle a ejercitarse en la perseverancia en lo pequeño, en la reciedumbre, en la fidelidad y en la sinceridad, viviendo a contracorriente virtudes cristianas, como la Santa Pureza, que no están de moda. Eso exige carácter, capacidad de reflexión, autodeterminación, cultivo de la propia personalidad, sin mimetismos, y el desarrollo de un sentido crítico y de una valoración cristiana del mundo que le rodea.