Un orgullo santo

La elección de Dios constituye un motivo de un orgullo santo no sólo para los padres: es también un motivo de alegría para los abuelos, hermanos, tíos, etc., y también para esos matrimonios a los que Dios no concede hijos pero son verdaderos padres espirituales de tantas almas entregadas a Dios. Con su oración y [...]