Cómo guardar los sentidos, las“puertas del alma”.

Para guardar los sentidos se necesita la práctica de la mortificación interior y exterior (dominio de la curiosidad, orden en el uso de la vista, de la lengua, etc., de forma que no conduzca a la ofensa a Dios). Se necesita vivir la virtud e la templanza (en la comida, la bebida, en no concederse [...]