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Mujer y varón: algunas ideas claves sobre la castidad

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  • La diferencia sexual entre el varón y la mujer ha sido querida por Dios y se ordena al amor y la fecundidad.
  • La sexualidad “no es algo puramente biológico, sino que afecta al núcleo íntimo de la persona humana en cuanto tal” (Catecismo, 2361).
  • “La sexualidad abraza todos los aspectos de la persona humana, en la unidad de su cuerpo y de su alma. Concierne particularmente a la afectividad, a la capacidad de amar y de procrear y, de manera más general, a la aptitud para establecer vínculos de comunión con otro” (Catecismo, 2332).
  • Como consecuencia del pecado, la capacidad sexual tiende a servir al egoísmo: este desorden se remedia con la virtud de la castidad.

  • La castidad es una virtud positivaLectura: Una afirmación gozosa
  • La castidad es una virtud eminentemente personal, que exige un esfuerzo personal
    Sin esfuerzo, sin combate espiritual, no se puede alcanzar ninguna virtud.
  • “Hay algunos que quieren ser humildes, pero sin ser despreciados; quieren contentarse con lo que tienen, pero sin pasar necesidad; ser castos, pero sin mortificar su cuerpo; ser pacientes, pero sin que nadie los ultraje. Cuando tratan de adquirir virtudes, pero rehúyen los trabajos que las virtudes llevan consigo, es como si no queriendo saber nada de los combates en el campo de batalla, quisieran ganar la guerra viviendo cómodamente en la ciudad”.

    San Gregorio Magno, Moralia, 7, 28, 34

  • A la vez, “implica un esfuerzo cultural (Catecismo, 2344), ya que “el desarrollo de la persona humana y el crecimiento de la sociedad están mutuamente condicionados”.
  • “En estos momentos de violencia, de sexualidad brutal, salvaje, hemos de ser rebeldes. Tú y yo somos rebeldes: no nos da la gana dejarnos llevar por la corriente, y ser unas bestias.

    Queremos portarnos como hijos de Dios, como hombres o mujeres que tratan a su Padre, que está en los Cielos y quiere estar muy cerca —¡dentro!— de cada uno de nosotros” (Forja, 15).