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El arte de ser amables

  • La amabilidad es muestra de generosidad y tiene muchas manifestaciones: lleva a sonreir; a saludar con amabilidad; a pasar por alto manifestaciones inconvenientes; callarse posibles comentarios o bromas; a interesarse por los problemas del otro; a facilitar y valorar su trabajo; a dedicar tiempo a escucharle, aunque sea algo inoportuno; a no causarle molestias, etc.
  • La amabilidad no es un mero formalismo exterior: es manifestación de caridad cristiana y muestra de generosidad.
  • Hay que esforzarse por ser amable con todos, pero especialmente:
  • con las personas que nos molestan por alguna causa.
  • con las personas que son -o nos parecen- antipáticas.
  • con todos los que nos rodean, sin considerarlos seres anónimos, aunque nuestro trato con ellos sea mínimo:
    • el portero del edificio en que se entra (saludar, sonreir) .
    • el conductor de la guagua o autobús (saludar, sonreir, hacer caso a sus indicaciones, valorar su trabajo, disculpar su genio o sus errores de conducción por inadvertencia, sin recriminárselos).
    • las personas que se ocupan de la limpieza de las calles y edificios. Respetar su trabajo, valorarlo.
    • los vecinos (saludar, sonreir, pasar por alto las menudencias de la vida cotidiana).
    • el cartero (saludar, sonreir, hacer un comentario cordial al despedirse).
    • la vendedora del supermercado (saludar, sonreir, facilitar su trabajo).

Educación y respeto: ¿Qué es la buena educación?

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  • La buena educación no es un mero formalismo, ni lleva a comportarse habitualmente de forma envarada, antinatural o ceremoniosa, como si se estuviera en el cortejo académico de una Universidad inglesa. La buena educación es manifestación amable, sencilla, cercana, de respeto, de delicadeza, simpatía y caridad cristiana.

    Cristo valoraba los detalles de educación y cortesía, como manifestación de amor.

    • Evangelio de San Lucas: [44] Y vuelto hacia la mujer, dijo a Simón: ¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y no me diste agua para los pies; ella en cambio ha bañado mis pies con sus lágrimas y los ha enjugado con sus cabellos. [45]

      No me diste el beso; pero ella, desde que entré no ha dejado de besar mis pies. [46] No has ungido mi cabeza con óleo; ella en cambio ha ungido mis pies con perfume. [47] Por eso te digo: le son perdonados sus muchos pecados, porque ha amado mucho. Aquel a quien menos se perdona menos ama. [48]

      Entonces le dijo a ella: Tus pecados quedan perdonados. [49] Y los convidados comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste que hasta perdona los pecados? [50]

      El dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado; vete en paz.

  • Los modos usuales de educación son manifestaciones de respeto.