Archivo de la etiqueta: caracter

La vocación: una llamada divina a la plenitud del amor

Glosario de algunos términos utilizados en esta clase


Se explican algunos términos que se emplean en esta clase. Convendrá comprobar que las personas que la reciben comprenden realmente el significado de estos términos y su alcance.

La siguiente explicación es una simple divulgación, dirigida a jóvenes; por eso se han eliminado muchos matices y connotaciones históricas y teológicas.

____________________________________________

Abnegación


Significa negarse al pecado para afirmar a Cristo en nuestra vida, para identificarse, hacerse uno con Cristo. Es un ejercicio de amor y de fortaleza. No significa represión de ningún tipo, sino afirmación de la propia libertad y dominio interior que dirige la propia voluntad y la propia vida hacia donde desea y quiere.

La abnegación no es fruto de la falta de autoestima, ni lleva a una anulación de la personalidad, sino a la plenitud humana y espiritual de la persona que deja que Cristo viva en ella.

Con la ayuda de la gracia, mediante la abnegación (que no es un fin, sino un medio), el cristiano se identifica con Cristo, Perfecto Dios y Perfecto Hombre y se acerca al proyecto de persona que Dios tiene para cada uno.

Cuanto más abnegado decida ser yo, seré más yo, porque seré, con la gracia de Dios, libremente, lo que Dios quiere que yo sea. La abnegación lleva a la afirmación de mí mismo como cristiano, como hijo de Dios en Cristo.

Los grandes santos —que fueron profundamente abnegados— eran personas de gran carácter y personalidad.

¿Qué significa conocerse uno mismo?

  • Significa conocer los rasgos principales de nuestro carácter y temperamento.

Significa esforzarse por conocer nuestras aptitudes y limitaciones, nuestras virtudes y defectos, nuestros puntos débiles y nuestros puntos fuertes, sin supravaloraciones ni infravaloraciones, pidiendo perdón a Dios y a los demás, y perdonándonos a nosotros mismos, sin escandalizarnos, cuando cometemos fallos y errores:

“En otras ocasiones, el rechazo que (los adolescentes) experimentan por ellos mismos es tan intenso, que puede hablarse de una profunda crisis vital. Eso sucede cuando el adolescente se escandaliza de sí mismo a causa de lo que ha hecho. La espontaneidad de su vida se transforma, entonces, en un drama que asfixia y roza casi lo trágico.

El adolescente no entiende cómo puede haber hecho aquello o cómo le ha podido pasar a él -sí, a él, precisamente- lo que le ha sucedido.

La imagen que tenía de sí se ha hecho añicos y no entiende, ni sabe, ni quiere, ni puede recomponerla. En consecuencia no es capaz de perdonarse a sí mismo.

Sin perdón no es posible la aceptación de sí, y sin esta no hay nada que estimar. Pero esto, afortunadamente, sólo sucede en algunos o muy pocos adolescentes.

(Familia y autoestima)

  • Significa ser conscientes de los hábitos poseemos, saber cuáles nos faltan por adquirir; y reflexionar sobre los medios que debemos poner para conseguir los hábitos que nos faltan.

  • Significa comprender e interpretar bien nuestros sentimientos y los de los demás en cada momento