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5. Audacia:

lleva a actuar conforme a los propios principios, superando el miedo a no ser aceptado, el miedo a contrariar, a llamar la atención, a ser tildado de algo, a caer mal… (No me atrevo a decir lo que pienso, porque no es “políticamente correcto”).


Si de verdad vale la pena hacer algo,
vale la pena hacerlo a toda costa.

G. K. Chesterton (1874-1936). Escritor británico.

No es que nos falte valor para emprender las cosas porque sean difíciles,
sino que son difíciles precisamente porque nos falta valor para emprenderlas.

Séneca

Audaces y fieles al amor, fieles a un ideal

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Los hombres fieles del Antiguo Testamento

  • Los cristianos tienen también una misión recibida en el bautismo. Tienen una misión a la que deben ser fieles. La esperanza de fidelidad del cristiano que se entrega a Dios descansa en el amor de Dios, que es fiel.

    Yo sé de Quien me he fiado, debe recordar con frecuencia el hombre que desea ser fiel a Dios.


  • En el Antiguo Testamento resplandece esta realidad: Dios es fiel. Las grandes figuras mantienen su fidelidad a Yahveh en medio de la infidelidad general o en situaciones extremadamente difíciles.

    Noé es el hombre fiel con el que Dios recomienza la humanidad, tras el Diluvio Universal.

    Abrahám es el hombre de “corazón fiel que permanece fiel en las diversas pruebas, como estar dispuesto a sacrificar a Isaac, su único hijo. Por eso Dios hace una Alianza con él.

    Moisés es llamado el servidor fiel.

    Proclama el libro de los Proverbios: “El varón fiel será muy alabado” y se condena en el Antiguo Testamento la apostasía del Pueblo Elegido y la infidelidad de algunos personajes, como Salomón:

    “El Rey Salomón amó a muchas mujeres extranjeras […]. Cuando era anciano sus mujeres inclinaron su corazón a otros dioses, comos Astarté, diosa de los sidonios, y Moloch, ídolo de los Amonitas”.

    Dios exige que el pueblo guarde lealmente el pacto con el Señor. El cristiano debe ser fiel a los compromisos asumidos en el bautismo. El hombre debe participar de la fidelidad de Dios para alcanzar la santidad. Y esta fidelidad debe ser actualizada en todas las relaciones: con Dios, la Iglesia, el prójimo, en su trabajo, en sus deberes de estado, consigo mismo, etc.