Vocación cristiana


Es la llamada de Dios a la santidad, a la plenitud del amor.

La vocación es universal: eso significa que la perfección, la santidad, es para todos: “sed perfectos, como mi Padre celestial es perfecto”.

  • Vocación bautismal: es la llamada que hace Dios a todos los hombres para que alcancen la santidad, por medio del Bautismo. Todos los hombres están llamados —aunque lo ignoren— al Bautismo y a la Iglesia.
  • Vocación al Opus Dei: es una determinación concreta de la vocación bautismal.
  • Voluntad de Dios: Es el Plan de Salvación de Dios, que quiere “que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”.

—Los caminos que usa Dios para manifestar su Voluntad son misteriosos, y a menudo desconcertantes: esos caminos pueden ser una luz interior, una alegría, un accidente o una enfermedad grave. En muchas de esas realidades hay que ver la mano de Dios: no en todas, porque hay cosas que Dios permite, aunque no las quiera, porque respeta la libertad del hombre.

— Jesucristo dijo en el Huerto de los Olivos: “No se haga mi voluntad, sino la tuya”. En la Cruz “se entregó a sí mismo por nuestros pecados según la voluntad de Dios” y en la oración podemos “discernir cual es la Voluntad de Dios”.

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