Seguir la propia vocación es la gran aventura de la vida


  • ­La vocación —en concreto, la vocación cristiana en el Opus Dei— es una aventura humana y espiritual verdadera, hermosa y apasionante.
  • Es un don que hay que agradecer a Dios.
  • Lectura: Soñad y os quedareis cortos

  • Como toda aventura, exige superar obstáculos, sin olvidar las palabras del Señor: Mi yugo es suave y mi carga ligera.

  • San Josemaría recordaba con frecuencia esas palabras del Señor “que a mí me gusta traducir libremente así: mi yugo es mi libertad, mi yugo es el amor, mi yugo es la unidad, mi yugo es la vida, mi yugo es la eficacia”. (Via Crucis)

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