Muchos no le dan ninguna importancia

  • No es bueno banalizar el problema, como si masturbarse fuese algo tan inocente como rascarse la naríz.
  • Hay dos actitudes:

    Una que no le da importancia a la masturbación, porque considera la relación hombre-mujer, casi de modo exclusivo, como una fuente pasional y egoísta de placer. Se acaba justificando cualquier modo de ejercicio sexual.

    Una actitud que integra la sexualidad en la concepción global de la persona, en el amor.

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