LUGARES PROSTITUYENTES

En la actualidad muchas playas, piscinas, etc., se han convertido en auténticos prostíbulos, en los que, insensatamente, sobre todo la mujer, desde su adolescencia, se prostituye al convertirse en cómplice de incontables pecados que, por lo demás, van contaminando la atmósfera espiritual que la humanidad respira.

Muchas son arrastradas como juguetes por la moda, dictada tiránicamente, que se aprovecha en esos casos tanto de los bajos instintos como de la estupidez humana, por el qué dirán, por la frivolidad, la vanidad, etc., y ellas no se dan cuenta — ¿no quieren darse cuenta? — del daño que están haciéndose a sí mismas y a la sociedad.

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