l.Fase de introducción de la Causa

Después de la muerte del Siervo de Dios, acaecida en Roma el 26 de junio de 1975, la fama de santidad de la que había gozado en vida se fue difundiendo con mayor amplitud. En los cinco años siguientes, la Postulación recopiló en dos volúmenes, de 428 y 390 páginas respectivamente, numerosos testimonios sobre la extensión y el fundamento de esa fama de santidad. La Postulación publicó también otro volumen con las narraciones firmadas de 1.500 favores atribuidos a la intercesión de Mons. Escrivá (en la actualidad, las relaciones escritas de favores y gracias recibidos han alcanzado el número de 70.000). Además, se dirigieron al Santo Padre cerca de 6.000 cartas postulatorias, escritas, entre otras personas, por 69 Cardenales, 1.228 Obispos y 41 Superiores Generales de Ordenes y Congregaciones religiosas, además de numerosos Jefes de Estado y de Gobierno, de los cuales muchos habían conocido personalmente al Siervo de Dios, o al menos, cumplían las condiciones previstas por la instrucción emanada de la Congregación de los Ritos el 15 de enero de 1935.

El Motu proprio Sanctitas clarior, vigente entre 1969 y 1983, establecía -como por otra parte prevé también la normativa actualmente vigente- que, para poder verificar la consistencia de la fama de santidad, una Causa no pudiese comenzar antes de que hubieran transcurrido 5 años desde la muerte del Siervo de Dios. La causa de Mons. Escrivá fue introducida el 19 de febrero de 1981, es decir, dentro de los términos legales, previo el nihil obstat de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Congregación de la Causa de los Santos, confirmado por el Santo Padre.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *