Cómo hablar de esta virtud. Sugerencias para padres y educadores


  • Enseña San Pablo: La fornicación y toda impureza o avaricia ni se nombren entre vosotros; ni palabras torpes, ni conversaciones vanas o tonterías, que no convienen (Ef 5,3-4).

    “Nunca hables, ni para lamentarte, de cosas o sucesos impuros. —Mira que es materia más pegajosa que la pez. —Cambia de conversación, y, si no es posible, síguela, hablando de la necesidad y hermosura de la santa pureza, virtud de hombres que saben lo que vale su alma”(Camino, n. 131).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *