23. Es que a veces rezo y rezo, y Dios no me dice nada…

  • ¿No te dice nada? Pero, … ¿le escuchas? ¿Le pides que te hable?
  • San Josemaría:

¡Señor! Dame la virtud del orden. (Creo que es virtud y fundamental, por eso la pido.)

¡¡Señor!! Dame ser tan tuyo que no entren en mi corazón ni los afectos más santos, sino a través de tu Corazón llagado.

¡¡¡Señor!!! ¡Señor! Dame que aprenda a callar (porque de callar no me he arrepentido nunca, de hablar muchas veces).

¡¡Señor!! Dame que, a sabiendas, no te ofenda nunca ni venialmente.

¡Señor! Dame cada día más amor a la santa pureza, cada día más celo por las almas, cada día más conformidad con tu Voluntad benditísima (Vázquez de Prada, Tomo I)

  • El Evangelio narra como Jesús escucha la oración (verbal o con gestos) del leproso, de los que le llevan el paralítico, de Jairo sobre su hija, de la hemorroisa que le toca el manto, de la pecadora, de la cananea, de los ciegos, del buen ladrón…

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