21. No sé cómo hay que dirigirse a Dios

  • Del modo más sencillo: como se habla a un Padre, a un Amigo. La oración no es un discurso.
  • Puedes contemplar una imagen de la Virgen, meditar sobre la Pasión.. Santa Teresa procuraba contemplar todas las noches, antes de acostarse, a Cristo sufriendo en el Huerto de los Olivos y le acompañaba en su dolor.


    Tenía este modo de oración: que, como no podía discurrir con el entendimiento, procuraba representar a Cristo dentro de mí, y hallábame mejor -a mi parecer- de las partes adonde le veía más solo.

    Parecíame a mí que, estando solo y afligido, como persona necesitada me había de admitir a mí. De estas simplicidades tenía muchas. En especial me hallaba muy bien en la oración del Huerto. Allí era mi acompañarle.

    Pensaba en aquel sudor y aflicción que allí había tenido, si podía. Deseaba limpiarle aquel tan penoso sudor (…) Muchos años, las más noches antes que me durmiese, cuando para dormir me encomendaba a Dios, siempre pensaba un poco en este paso de la oración del Huerto, aun desde que no era monja, porque me dijeron se ganaban muchos perdones.

    Y tengo para mí que por aquí ganó muy mucho mi alma, porque comencé a tener oración sin saber qué era, y ya la costumbre tan ordinaria me hacía no dejar esto, como el no dejar de santiguarme para dormir. (Libro de la Vida, cap. 9, 4).

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