2º) La vocación, llamada amorosa divina.-

La vocación sobrenatural en sentido propio es la llamada, o acción de Dios en el tiempo histórico, a través de la cual manifiesta su elección a un individuo determinado. San Pablo dice que Dios es «El que llama» (Cfr Rom 9,11; 1 Thes 5,24).

Esta manifestación se puede realizar de diversas maneras, no excluyentes sino complementarias entre sí. Puede acontecer de manera directa: así llamó Jesucristo a los Doce Apóstoles y a san Pablo; o bien indirectamente, mediante otras personas (cfr Num 27,18-20; Act 6,1-6), o a través de acontecimientos de la vida, que no tienen por qué ser extraordinarios o arrolladores: educación en el seno de una familia cristiana, un ambiente educativo cristiano, etc.

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