18. ¿Qué puedo hacer, si me sigo distrayendo cuando hago oración?

— los santos suelen recomendar que si las distracciones son sobre personas o cosas buenas, se puede aprovechar para pedirle al Señor por ellas, pidiéndole que nos conceda las virtudes que tienen esas personas.

— si se trata de personas que ofenden a Dios pide al Señor que les ayude a salir del pecado.

— de ese modo, puedes ir convirtiendo tus distracciones en oración.

Santa Teresa comparaba los comienzos de la oración con los esfuerzos que tiene que hacer una persona para sacar algua de un pozo. Al comienzo cuesta mucho. Pero, recomienda la Santa, la persona que comienza a hacer oración tiene que seguir con mucha confianza: Dios le ayudará.

“De los que comienzan a tener oración podemos decir son los que sacan el agua del pozo, que es muy a su trabajo, como tengo dicho, que han de cansarse en recoger los sentidos, que, como están acostumbrados a andar derramados, es harto trabajo. (…)

Pues ¿qué hará aquí el que ve que en muchos días no hay sino sequedad y disgusto y dessabor y tan mala gana para venir a sacar el agua, que si no se le acordase que hace placer y servicio al Señor de la huerta y mirase a no perder todo lo servido y aun lo que espera ganar del gran trabajo que es echar muchas veces el caldero en el pozo y sacarle sin agua, lo dejaría todo? (…)

Pues, como digo, ¿qué hará aquí el hortelano? Alegrarse y consolarse y tener por grandísima merced de trabajar en huerto de tan gran Emperador.

Y pues sabe le contenta en aquello y su intento no ha de ser contentarse a sí sino a El, alábele mucho, que hace de él confianza, pues ve que sin pagarle nada tiene tan gran cuidado de lo que le encomendó. Y ayúdele a llevar la cruz (…) y tiempo vendrá que se lo pague por junto.

No haya miedo que se pierda el trabajo. A buen amo sirve. Mirándole está. No haga caso de malos pensamientos”. (Libro de la Vida, cap. 11, 9-10).

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