Reciedumbre para actuar con rectitud, sin estar pendiente del qué dirán

  • ¿Estoy muy pendiente de qué dirán?
  • ¿Intento quedar bien siempre y por encima de todo ante mis padres, mis amigos, etc.?
  • ¿Sé reconocer mis fallos? ¿Estoy aprendiendo a fracasar sin hundirme y sin exagerar?
  • ¿Hasta qué punto me influyen los comentarios, las modas dominantes, la opinión pública, lo que hacen los otros, etc.?
  • ¿Mi único objetivo es caer bien a todos por encima incluso de mis propias convicciones?
  • ¿Me he opuesto en alguna ocasión públicamente al parecer de mi grupo de amigos cuando me proponen algo que va contra mis principios?
  • ¿Caigo en la tentación de disimular (mi fe, mi forma de pensar, etc.) procurando no parecer bueno en ambientes donde no está bien visto ser bueno?
  • ¿Soy el mismo en mi casa, en clase, con mis amigos? ¿Adopto poses, enjuiciamientos y valoraciones de personas alejadas de mi modo real de pensar, por miedo al que dirán?
  • ¿Intento pasar siempre inadvertido por timidez?
  • ¿Intento parecer algo distinto de lo que soy, por falta de personalidad?
  • ¿Soy capaz de mantener mis puntos de vista con coherencia, aunque eso me acarree alguna incomprensión?
  • ¿Me horroriza encontrarme incómodo o violento en una situación?
  • ¿He dicho alguna vez: no voy a ver esa película, o no voy a ir a tal lugar, especificando claramente –y diciéndolo de forma adecuada, amable, cordial, clara- la razón concreta de mi modo de actuar (inmoralidad, inconveniencia, pérdida de tiempo, incoherencia con mi modo de pensar, etc.) o uso habitualmente frases equívocas, o simples excusas para no quedar mal (ahora no me viene bien, tengo que llegar pronto a casa, ese director de cine no me gusta)?
  • ¿La opinión de mis compañeros influye excesivamente en mi forma de actuar? ¿He defendido alguna vez en clase alguna toma de posición políticamente incorrecta?
  • ¿La opinión de los demás influye hasta en mi forma de hablar? ¿Hablo de Dios cuando me parece conveniente y oportuno, o habitualmente me cohibo, por vergüenza, por miedo?
  • ¿La opinión de los demás influye decisivamente en mi forma de divertirme?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *