Punto de partida: ¿Qué es la santidad?


Para poner el corazón en Dios y entregar el corazón a Cristo hay que recorrer el camino de la humildad. Ver a los demás con la mirada de Cristo.

La santidad es fruto de la identificación humilde y gozosa del hombre con Cristo. Es consecuencia del “dejar hacer” al Espíritu Santo en el alma. Es enamorarse de Cristo, perfecto Dios y perfecto Hombre.

  • Un corazón plenamente feliz –con la felicidad posible en esta tierra- es un corazón unido a Cristo en su Cruz y en su Resurrección.
  • La alegría, la felicidad, la paz y la belleza que da el amor de Cristo en el corazón no la puede dar nada ni nadie.

Cristo, perfecto Dios, perfecto Hombre, es nuestro modelo, y nos enseña a poner el corazón en Dios y en las cosas de Dios:

[19] No amontonéis tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre los corroen y donde los ladrones socavan y los roban.

[20] Amontonad en cambio tesoros en el Cielo, donde ni polilla ni herrumbre corroen, y donde los ladrones no socavan ni roban. [21] Porque donde está tu tesoro allí estará tu corazón.

[22] La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo es sencillo, todo tu cuerpo estará iluminado. [23] Pero si tu ojo es malicioso, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Y si la luz que hay en ti es tinieblas, cuán grande será la oscuridad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *