Paciencia con los demás

  • El cristiano debe esforzarse en vivir la paciencia con los demás, que es fruto del amor a Dios y de la caridad. Es muy necesaria para la convivencia.San Pablo: “la caridad es paciente, es servicial… no se irrita, no piensa mal” (1 Co. 13, 4-5).

    No hay que olvidar que con frecuencia los defectos (reales o supuestos) que más nos molestan de los demás son los defectos que nosotros mismos tenemos y en un grado aún mayor.

Esa paciencia -con los defectos propios y ajenos-puede costar, cuando los defectos se repiten a diario. Esta virtud nos lleva a perdonar una y otra vez, con generosidad, sin caer en la crítica o en el distanciamiento.

Unas veces habrá que corregir; y siempre, hay que saber sonreír, alentar y comprender.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *