Los Padres y doctores de la Iglesia

Los Padres de la Iglesia recordaron en que la fortaleza del cristiano es prestada, y hay que pedirle a Dios ese don.

San Juan Crisóstomo:

«Muchas son las olas que nos ponen en peligro, y una gran tempestad nos amenaza: sin embargo, no tememos ser sumergidos porque permanecemos de pie sobre la roca. Aun cuando el mar se desate, no romperá esta roca; aunque se levanten las olas, nada podrán contra la barca de Jesús.

Decidme, ¿qué podemos temer? ¿La muerte? Para mí la vida es Cristo, y la muerte una ganancia.

¿El destierro? Del Señor es la tierra y cuanto la llena.

¿La confiscación de los bienes? Nada trajimos al mundo, de modo que nada podemos llevarnos de él.

Yo me río de todo lo que es temible en este mundo y de sus bienes»

San Agustín:

“Si Dios retira su auxilio, podrás pelear; lo que no podrás es vencer” (Comentario al Salmo 106)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *