Ideas que conviene tener presentes

  • El obrar humano tiene una característica singular, única, eminente: con nuestro actuar no sólo hacemos algo “fuera de nosotros”, sino que hacemos algo sobre nosotros mismos, en nosotros mismos.
  • Cuando actúo, transformo esa parte del universo que se me ha dado a mí: yo mismo. Por eso, al robar (aunque nadie se de cuenta) me convierto en ladrón; al mentir (aunque nadie sufra perjuicios) me vuelvo, me tranformo en un mentiroso; cuando rompo una promesa, dejo de ser una persona fiel para transformarme a mí mismo en una persona desleal.
  • Por eso, como se entiende intuitivamente, el arrepentimiento parte de esta percepción intima entre el hacer y el ser: estoy a disgusto con la persona en la que me he convertido; ya no quiero ser ladrón, adultero, desleal

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