Consideraciones

  • Nadie valora tanto el cuerpo como los cristianos, que confesamos que Dios se hizo hombre, asumió un cuerpo, se encarnó. Cristo “llevó consigo” su cuerpo al Cielo (lo mismo que hizo con el cuerpo de su Madre y que desea hacer con todos nosotros), en lo más alto y cercano a la plenitud de la Trinidad.
  • Santa Teresa: Y está claro que, pues lo es que a los que Dios mucho quiere lleva por camino de trabajos, y mientras más los ama, mayores (…). Pues creer que admite a su amistad estrecha gente regalada y sin trabajos, es disparate. (Camino de perfección, cap. 18, 2).

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