Cómo se gana el respeto

  • El respeto nace de tomarse a sí mismo y a los demas en serio. Esa seriedad nace de considerar la dignidad de la persona.
  • Cada persona es un hijo de Dios; y todo hombre y mujer tiene, por el hecho de ser persona, una gran dignidad, tenga lo que tenga, sea lo que sea, y esté en la situación que esté.
  • Se suele respetar habitualmente a las personas que se respetan a sí mismas. Esas personas se ganan el respeto de los demás.
  • Una persona que no se respeta a sí misma (que se pone en circunstancias donde pierde la dignidad) acaba siendo menos respetada por los demás: por ejemplo, una persona que se emborracha en público.
  • El respeto se gana con:
  • Humildad, comprensión, sencillez y cercanía: El respeto lleva a no sin hacer distinciones entre las personas, tratándolas a todas por igual en cuanto a su dignidad de hijos de Dios, y de modo distinto, conforme a sus circunstanciaspersonales:

    A todas por igual en cuanto a su dignidad: no se puede tratar con menos respeto a una persona por tener determinada profesión (árbitro, guardia de tráfico, etc.); o por estar en determinada situación (emigrante, encarcelado, novato, etc.).

    De modo distinto, conforme a su circunstancia.
    El respeto lleva a tratar de distinto modo a un niño que a un anciano, a un enfermo que a una persona sana.

  • Cordialidad y amabilidad: El respeto a todos lleva a ser amable con todos, y a ser cordial con todos sin distinciones de situación, condición social, inteligencia, etc..
  • El respeto no es un formalismo, ni se queda en simple “urbanidad”
  • El respeto no consiste en tratar a las personas de modo formal, con simple corrección externa.

  • Tratar a una persona – sin un motivo que lo justifique- de forma fría y distante (el funcionario que maltrata a los que le preguntan algo que no saben, por ejemplo) , es una falta de respeto hacia la propia singularidad de cada persona.

  • El respeto es más que urbanidad: lleva al reconocimiento, al afecto hacia los demás. No hay ninguna situación que justifique la falta de respeto (por ejemplo, un fallo del conductor de un autobús; un fallo en un arbitraje deportivo; una broma en una fiesta.) Nada justifica el insulto, la burla, la reacción desproporcionada.
  • El verdadero respeto lleva a saber comportarse con los demás, con flexibilidad, de acuerdo a su situación.

    La buena educación lleva a adaptarse a la situación del otro, sin crear barreras o distancias innecesarias, intentando hablar en el lenguaje de cada uno.

    Una persona que trata a otra de menos formación cultural con prepotencia, sin adaptarse a la sencillez de su lenguaje, usando términos cultos para humillarle, es irrespetuosa; del mismo modo que si se dirigiera a una persona relevante de forma chabacana.

    En el primer tercio del siglo XX, durante una visita real a una zona muy deprimida de un país europeo, el rey invitó al alcalde de un pequeño pueblo a comer con él y con el séquito que le acompañaba.

    El alcalde del pueblo desconocía el uso de la fuente con agua para limpiarse los dedos y comenzó a usarla como un vaso más para beber. Los que le acompañaban cometieron la falta de educación y de respeto de reirse de él, olvidando que no tenía por qué conocer esa costumbre.

    El rey, al ver lo ocurrido, como signo de respeto comenzó a usar también la fuente como un vaso y todos los comensales se vieron obligados a hacer lo mismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *