Amar a los demás con el corazón en Cristo, viendo en todos a hijos de Dios

Enseñanzas de Cristo sobre el corazónindex_clip_image0024

  • Cristo nos recuerda que no debemos tener el corazón dividido

[24] Nadie puede servir a dos señores, porque o tendrá aversión al uno y amor al otro, o prestará su adhesión al primero y menospreciará al segundo: no podéis servir a Dios y a las riquezas.

  • Nos anima a abandonar las preocupaciones del corazón en las manos de Dios

    [25] Por eso os digo: No os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis. ¿Acaso no vale más la vida que el alimento y el cuerpo que el vestido? [26]

    Fijaos en las aves del Cielo, que no siembran, ni siegan, ni almacenan en graneros, y vuestro Padre Celestial las alimenta. ¿Es que no valéis vosotros mucho más que ellas? [27] ¿Quién de vosotros por mucho que cavile puede añadir un solo codo a su edad? [28]

    Y acerca del vestir, ¿por qué preocuparos? Contemplad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan ni hilan, [29] y yo os digo que ni Salomón en toda su gloria pudo vestirse como uno de ellos. [30]

    Si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios la viste así, ¡cuánto más a vosotros, hombres de poca fe! [31] No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer, qué vamos a beber, con qué nos vamos a vestir? [32]

    Por todas esas cosas se afanan los paganos. Bien sabe vuestro Padre Celestial que de todo eso estáis necesitados.

Cristo nos enseña a poner a Dios -y todo lo que se refiere a Dios- en primer lugar en el corazón

[33] Buscad, pues, primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura. [34] Por tanto, no os preocupéis por el mañana, porque el mañana traerá su propia preocupación. A cada día le basta su contrariedad.

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