38. Tolerancia:

Esta virtud lleva a:
-mantener puntos de vista abiertos a posibles modificaciones, cuando se cuenta con nuevos datos, sin ser como las corrientes de los rios, que nunca dan vuelta atrás.

-comprender los fallos, limitaciones, equivocaciones y defectos grandes y pequeños de los demás, sin reprochárselos continuamente.

-ser capaz de escuchar con serenidad opinones diversas a la propia.

-ser capaz de distinguir las cuestiones importantes y las menos importantes, tolerando en muchas ocasiones las segundas, para conseguir un bien.

Eso no significa aprobar los defectos ajenos, sino tolerarlos, sin exagerarlos o minimizarlos, ayudando al otro, en la medida posible, a mejorar. La tolerancia es fruto de la caridad, y es muy diversa de la permisividad, que es fruto del egoismo, del nihilismo, de la ausencia de convicciones y valores.

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