29. Responsabilidad:

tiene muchas y variadas dimensiones.

La inmadurez lleva a la irresponsabilidad.

No debe confundirse la responsabilidad con el defecto del perfeccionismo o la tendencia a culpabilizarse por cualquier fallo.

La persona responsable pone los medios a su alcance para lograr sus objetivos, pero sin exageraciones del tipo: como quiero aprobar a toda costa el examen de inglés, voy a estudiar doce horas todos los días, para evitar la mínima posibilidad de suspender.

Otros ejemplos: La responsabilidad ciudadana me lleva a detener el carro o el coche si veo que en mitad de la carretera hay un objeto que puede provocar un accidente; la responsabilidad ecológica me lleva a no contaminar, ni dejar sucio un lugar en un parque donde he estado almorzando un día de excursión; etc. Lo contrario sería una conducta irresponsable.

Pero denotaría una hiperresponsabilidad, que no es bueno cultivar, ir en carro o en coche con la cabeza fuera de la ventanilla vigilando que no haya ningún objeto en la carretera; o limpiar todos los papeles del parque antes de irme, etc.No es más responsable la persona que se exige desmesuradamente a sí misma: esa desmesura -que puede afectar a la salud- indica falta de humildad y conocimiento propio. La persona responsable se plantea una exigencia propia razonable según sus circunstancias y posibilidades.

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