23. Paciencia:

es un gran sigo de madurez, que se desarrolla con la propia vida, con el tiempo, ya que la paciencia está estrechamente ligada al tiempo. Lleva a saber esperar, a cultivar la sabiduría campesina que sabe que se necesita tiempo para sembrar, para que el fruto crezca y para recoger. El impaciente es como el niño que hoy siembra una semilla y espera que mañana le de fruto.

El hombre paciente procura tener el llamado “don de la oportunidad”: procura hablar y callar cuando debe, cuando es oportuno y necesario.

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