22. Orden:

esta virtud tiene muchas manifestaciones, según los diversos ámbitos de la vida: hay personas muy ordenadas con su tiempo y desordenadas con las cosas.
Para cultivarla es conveniente establecer una buena escala de prioridades: Dios, los demás, yo. Los desórdenes en la vida cotidiana provienen con frecuencia por la transgresión de esa escala.

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