20. Objetividad:

consiste en aprender a valorar las situaciones con realismo, impidiendo que los sentimientos momentáneos nos hagan perder “el sentido de la realidad”.

Lleva a saber esperar el momento adecuado para juzgar libres de emociones perturbadoras. La persona objetiva es capaz de reconocer, por ejemplo, que le han suspendido el inglés porque ha estudiado poco; la persona poco objetiva se abandona a los sentimientos más disparatados: Me han suspendido el inglés: hay una conspiración general contra mí: de mis padres, de mis compañeros y de mi profesor de inglés para que no apruebe jamás).

La persona objetiva procura serlo consigo misma y con los demás, sin crear en ellos unas expectativas que luego dificilmente se pueden cumplir: “Si apruebo el examen de inglés te invitaré a un paseo en barco alrededor del mundo”.

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